
Aún no se cree que en dos semanas migre a su nuevo espacio de dimensiones reducidas. Metiendo en cajas algún que otro disgusto familiar e intentando silenciar los gritos en el cielo, intenta poner cordura a todas las pertenencias desbocadas que ya se agolpan frente a la puerta de los armarios con ánimo de hacer un doble flip hacia los vehículos que los llevarán al viaje definitivo.
¿Y SI TE CANSAS DE TI MISMA?
Hace 2 meses