domingo, 1 de marzo de 2009

Pedazos esparcidos


Tus manos acariciando el blanco incesante
De unas teclas que van a morir

En segundos que se me antojan dispares.

Tú sonríes deslumbrando mis retinas.

Cuando me desgarra tu pulso,

Y me llenas de corazón y me vacías de vida

Levitan los recuerdos en nubes de un sillón.

El salitre rojo y gris bajo la nada

Amordazando con el todo a la llenazón.
Siete minutos y cuatro raíles después,

Las palabras como estacas

Dando besos de tornillo a mis traspiés.

Con una mano estúpida en la seguridad

Y un ciento en la torpeza;

Siendo un gramo de sal en pleno mar,

Me quiebro, dejando los pedazos absurdos

En un suelo más que insuficiente,

Que es vacío si borras de tu cara mi mundo.

Los pulmones estallando en ahogos floreados,
Las entrañas como peces sin un agua,

Cuando te cuelgas de mis brazos mutilados


No me mire, no me clave las pupilas en la sangre.

No le beso, no le incrusto la boca en la esperanza.
Yo me pierdo, yo me escondo en algún lugar de mi desastre.

2 Comments:

Esperanza Galera said...

Pero qué bien que escribe esta chica, por dios!!! Qué maravilla, ya nos gustaría a más de una.

Maga said...

Muy lindo lo tuyo...me dejaste pensando...

gracias por pasar...


besos, Maga.

Estrellas que regalan su tiempo al Infinito